La guerra de Marte
Hacia los 40,8 grados Norte y los 9,45 grados Oeste se encuentra Cydonia, una región de Marte, más concretamente llamada Cydonia Mensae, sobre la cual la sonda Viking fotografió en 1975 una extraña formación que parecía tener ojos, nariz y boca. De tres kilómetros de largo y casi dos de ancho, se le llamó "La Cara de Marte". Cerca de ella aparecen una serie de pirámides y otras estructuras con formas especiales. Esta zona se empezó a llamar "La Ciudad de Marte". Años después, la sonda Mars Odyssey fotografió toda la región y se empezaron a poner nombres a cada edificación allí encontrada. Nombres como "La fortaleza"; "Terraza"…

Desde esos momentos y desde que la población supo de esta zona y lo que albergaba, las personas han generado un inmenso número de creencias, teorías sobre lo que allí se encuentra.

La cara de Marte fue encontrada en el hemisferio norte, en el límite entre la cuenca de Acidalia Planitia y la tierra alta de Cydonia Mensae.

Dos informáticos del centro de vuelo espacial Goddard se encontraron con esa extraña cara mientras revisaban las fotos tomadas por la Viking. Se trata de Vincent DiPietro y Gregory Molenaar, informáticos que trabajaban en el centro del vuelo espacial de Goddard. La mejora de las imágenes reveló que la figura tenía una simetría bilateral, ojos, una nariz y una boca. También observaron que estos detalles persistían bajo dos ángulos diferentes de iluminación solar. Tras el trabajo que realizaron sobre esta car, este fue ignorado por gran parte de la comunidad científica.

Un trabajo posterior del Dr. Mark Carlotto, que utilizó un proceso de extracción de formas a partir de técnicas de sombreado, parecería mostrar que la cara no es un truco de luz. Sería una forma tridimensional en el terreno que tiene forma de cara humana. El proceso de imagen realzado de Carlotto revela más claramente la presencia del hueco del ojo en el lado sombreado, así como detalles en la boca que sugieren dientes.

Richard Hoagland, un antiguo empleado de la NASA, convencido de que eso es una construcción realizada por seres inteligentes, comenzó a investigar las imágenes y descubrió la presencia de un conjunto de objetos poliédricos, que más adelante se bautizó como "La ciudad". Están ubicados en un orden rectilíneo y uno de los ejes importantes se dirige directamente hacia a la cara. El eje de la simetría de la cara es perpendicular al eje principal de la ciudad. Hoagland mostró más adelante que un conjunto cuadrado de objetos en el centro de la ciudad, llamado el "recuadro de la ciudad", marca el punto medio exacto sobre el eje principal de la ciudad.

Hoagland observó que el objeto era una pirámide bilateral simétrica de cinco lados, cuyo eje de simetría estaba dirigido directamente a la cara. Hoagland también observó que un borde de la pirámide estaba alineado con el recuadro de la ciudad y que otro borde de la pirámide se alineaba con una colina raramente redondeada ubicada al este de la ciudad, a la misma latitud que el recuadro, al que se bautizó "Tholus". Hoagland bautizó la pirámide grande como "pirámide de D&M", en honor al trabajo anterior de DiPietro y de Molenaar.

El frente de la pirámide de D&M está formado por dos ángulos congruentes, con dos ángulos congruentes mayores a los lados. Un quinto ángulo forma la sección posterior. La pirámide exhibe un levantamiento abovedado a su derecha y del mismo lado se observa lo que parece ser un cráter de impacto profundo. La regularidad geométrica de la pirámide de D&M, junto con su alineación con otras formas enigmáticas del terreno, ha llevado a pensar que el objeto podría ser de origen artificial.

La región de Cydonia muestra una mezcla de llanos lisos y fracturados y una cantidad pequeña de cráteres. La mayoría del relieve se compone de mesetas, montículos y llanos lisos. Lo más probable es que las mesetas sean remanentes de un tipo anterior de superficie que fue removida por la erosión, dejando mesetas de material más resistente. Los montículos se pudieron haber formado de manera similar, quizás a partir de un terreno muy cubierto con cráteres. La forma de algunos montículos parece haber sido modificada por pérdida de masa producida por congelación y deshielo, por material excedente llevado por el viento o bajo diversas condiciones climáticas por el agua o el hielo glacial.

Se dice que la cuenca norte llamada Acidalia Planitia alguna vez fue un mar poco profundo. Esto ubicaría el área de Cydonia Mensae bajo estudio en un sitio cercano al antiguo litoral. Los cráteres pequeños de esta área parecen haber sido modificados por la erosión del agua. Posiblemente los rasgos lineales del terreno que se ven en esta área pueden ser depósitos resultantes de la acción de un oleaje bajo en el borde de un antiguo mar.

En tres pasadas orbitales en abril de 1998, la Mars Global Surveyor (MGS) volvió a fotografiar la región de Cydonia. Estas imágenes ofrecieron mayor resolución que las anteriores. El JPL mostró una nueva imagen de "La Cara" a la Prensa y declaró que la cuestión quedaba resuelta. Y la mayoría de la gente que vio esa imagen estuvo de acuerdo con que ya no se veía para nada artificial. Sin embargo, algunos científicos argumentaron que esta nueva imagen daba mayores pruebas de artificialidad.  Después de un cuidadoso análisis de ambas imágenes, una empresa llamada Meta Research publicó un informe describiendo una línea estándar de razonamiento científico que lleva a la conclusión de que la cara, basándose en esta imagen, debe tener un origen artificial.

Aunque la cara fuera una colina, como muchos científicos trataron de argumentar, ocultando la realidad, al lado de la cara se encuentran pirámides, todas ellas, al igual que el resto de la región, enterradas bajo la arena de los desiertos marcianos por el paso de los milenios. En realidad,  algunas de esas construcciones y otras encontradas en Marte pueden ser muy antiguas (pre adámicas) por lo cual se estima por ejemplo que los trazos cuadriculados y geométricos así como pirámides son rastros de ciudades y civilizaciones antiguas. Muchas zonas de Marte muestran algunas estructuras que se parecen a construcciones o monumentos egipcios, mayas entre otros. En Marte además se han identificado imágenes que muestran que el color del cielo y paisaje visto desde ahí no es el mostrado oficialmente por la NASA, de color marrón, sino azul, además de que se han identificado en imágenes bosques y cuerpos de agua como lagos.

En la zona sur de la región de Cydonia se encuentra cubierta por metros y metros de arena la gran ciudad, que recuerda mucho a las ciudades y zigurats mayas, con calles perfectas, plazas, edificios gigantescos. Esto se demuestra en una toma de la Mars Odyssey, que con su cámara que veía debajo de la arena a metros de profundidad, pudo fotografiar esta espectacular zona del planeta.

A parte de todo esto, Marte muestra evidencias de haber sufrido alguna catástrofe cósmica. Un bombardeo espectacular de asteroides, la mayoría de los cráteres están en un solo hemisferio y en una sola cara. Esto indica que el 82% de los miles de cráteres en Marte fueron producidos en muy poco espacio de tiempo.

 

La famosa cara de Marte, en la región de Cydonia.




Geometría de la ciudad de Cydonia.


Topografía del subsuelo de Cydonia, a metros de profundidad, donde se ve la gran ciudad que quedó enterrada. Realizado por la sonda Mars Odyssey.

FISICA HIPERDIMENSIONAL EN CYDONIA
 
En 1976, a raíz de unas imágenes obtenidas por la sonda espacial Viking, donde se recogen imágenes procedentes de la región Cydonia, en las que se mostraban una serie de estructuras, cuya formación no podía haber sido construida de manera natural, se empieza a plantear la idea de vida inteligente extraterrestre. A partir de esta información, algunos científicos de renombre, consagraron su vida al estudio de este descubrimiento, dando lugar a una nueva rama de la ciencia llamada: Física Hiperdimensional. La física hiperdimensional teoriza sobre la idea de que los saltos evolutivos son originados por fuerzas interdimensionales que no conocemos.

Volviendo a la región de Cydonia, el científico Erol Torun observó que en dichas estructuras existían una serie de relaciones matemáticas que se repetían, y no por azar, dejando claro que se trataba de un mensaje dibujado por seres inteligentes que se expresaban en el lenguaje matemático.

A partir de este punto, el nuevo reto era descifrar el enigma. Fue el científico Richard Hoagland quien descubrió que en los planetas de nuestra galaxia existían zonas de inestabilidad y que curiosamente esos puntos de máxima inestabilidad se situaban a la altura del paralelo 19,5.
Pero sería en 1988 cuando la investigación sobre las anomalías marcianas tomaría un nuevo rumbo de la mano de Erol Torun, cartógrafo y analista de sistemas del servicio cartográfico de la secretaría de Defensa de EEUU. De las estructuras que se alzan en la llanura de Cydonia, la conocida como pirámide D&M atrajo especialmente su curiosidad. En la esquina sur-suroeste de la "esfinge" exactamente igual a 1/360 del diámetro polar marciano, se encuentra una estructura de un tamaño que resulta difícilmente concebible. La pirámide D&M recibió este nombre como homenaje a sus descubridores, Di Pietro y Molenaar. Tiene una altura aproximada de 800 metros y un diámetro de casi 3 kilómetros. Se trata de una pirámide pentagonal, cuyos lados están dispuestos en ángulos de 30 grados. En su construcción se debieron emplear 1,5 kilómetros cúbicos de material y su colocación respecto a los otros objetos de Cydonia dibuja un perfecto triángulo equilátero. Torun, a pesar de sus amplios conocimientos de geomorfología, no conocía ningún mecanismo natural que pudiera explicar la formación de semejante estructura. Fue esto lo que le movió a analizar cuidadosamente su geometría.

A pesar de estar vivamente impresionado por la simetría del objeto, el mismo confesó más tarde que no estaba preparado para lo que iba a encontrar. Codificadas en la estructura de aquel objeto al cual la NASA había calificado como "formación natural", descubrió una serie de relaciones matemáticas, constantes y expresiones sumamente específicas y redundantes, cuya probabilidad de que se originaran por azar se encontraba cercana a cero. Números irracionales como "Pi" (la razón de la circunferencia respecto del diametro del círculo) y otras constantes fundamentales en geometría, aparecían repetidamente, combinados de todas las maneras posibles, tanto en los ángulos como en las relaciones entre éstos y sus respectivas funciones trigonométricas. Esto, que de por sí constituía un asombroso hallazgo, quedó rápidamente empequeñecido por otro descubrimiento mayor, esas mismas relaciones matemáticas se repetían con increíble precisión si se trazaba una serie de líneas que unieran entre sí las misteriosas estructuras de la famosa llanura marciana. Todo formaba parte de un complejo diseño que repetía insistentemente los mismos números, figuras y ángulos. Estaba claro que aquello constituía un mensaje dibujado por seres inteligentes y expresado en el lenguaje más universal que existe; las matemáticas.

Si tantas molestias se tomaron sus constructores, levantando edificios que harían palidecer de envidia a las mayores creaciones del ser humano, algo de suma importancia habrían querido trasmitirnos. Este enigma inquietaba especialmente a Richard Hoagland, el principal investigador del tema de Cydonia, que no es ningún advenedizo en el campo científico, entre otros muchos puestos oficiales ocupó el cargo de asesor para asuntos especiales de la cadena de televisión norteamericana CBS para el proyecto Apolo, que puso al hombre en la Luna. Durante meses, Hoagland trabajó con aquellas líneas misteriosas, buscándoles un sentido, intentando descifrar su mensaje. Por fin, un buen día, la verdad apareció súbitamente ante sus ojos. Y, ciertamente, resultaba más increíble que la fantasía más exaltada. En la llanura de Cydonia, a 56 millones de kilómetros de nuestro planeta, olvidados durante miles de años, se encontraban dibujados con absoluta precisión los postulados teóricos básicos de una ciencia olvidada que hizo furor a finales del siglo XIX para, más tarde, caer en el olvido de la ortodoxia científica, que la consideró como algo inaceptable: la Física Hiperdimensional.
Basándose en este conocimiento, Hoagland pudo establecer varias predicciones que, al ser comprobadas, resultaron ciertas. Así descubrió que, según los postulados de la física hiperdimensional, existe una importante relación entre el tetraedro (o pirámide) y la esfera donde este poliedro puede ser inscrito. Considerando a los planetas como esferas y colocando el vértice de un imaginario tetraedro en uno de los polos, los otros tres vértices caen a la altura del paralelo 19.5. Pues bien, curiosamente en esa misma localización geográfica es donde se encuentran los mayores focos de inestabilidad de cada planeta: en la tierra este punto coincide con el cinturón volcánico del Pacífico (el volcán Mauna Kea está a 19.6 grados Norte), mientras que el gigantesco monte Olimpo de Marte (el mayor volcán del Sistema Solar) se encuentra a 19.5 grados Sur, y algo similar ocurre en Neptuno, que tiene una mancha similar a la de Júpiter, sólo que de color azul, y en el sol, donde la mayor incidencia de las manchas (que son el efecto visible de las erupciones derivadas de la alta actividad) se observa, precisamente, alrededor del paralelo 19.5.

 

LA CARA DE MARTE ES ALALU

 
Tras muchas investigaciones sobre de quién es la cara de Marte, se llegó a la conclusión de que corresponde a un dios rebelde sumerio, leyendo y descifrando las tablillas de la antigua Sumeria.

La historia de Alalu es la de un dios sumerio que arrancó los genitales al gran soberano Anu, y los dioses  Enlil y Enki discutieron sobre una reprimenda hacia Alalu, sobre cuál habría de ser su destino final, la muerte se cernirá contra el sin compasión, por haber ingerido el semen corrosivo, que acabaría destrozando sus órganos internos. Los primeros síntomas empezaron a manifestarse, en sus entrañas la hombría de Anu era como una carga, sus entrañas se habían impregnado con el semen de Anu, el vientre se le estaba hinchando. Mientras Alalu empezaba a convulsionarse por la agonía, Enlil exigía una y otra vez aplicarle el castigo capital, pero Enki no quería que Alalu tuviera que sufrir doblemente, y mucho menos que fuera recordado con la humillación de haber sido ejecutado bajo esas condiciones.

Alalu fue llevado hacia Eridu, ahí en mitad de una plaza, se celebraría un juicio que definiría su castigo. En la plaza de Eridu los Anunnakis se reunieron en asamblea para presenciar el juicio de Alalu, para los siete que juzgan, se pusieron siete asientos, para Anu presidiendo se preparó el asiento más alto, a su derecha se sentó Enki, Enlil se sentó a la izquierda de Anu. El atormentado Alalu escucho las acusaciones del furioso Enlil, “habiendo sido vencido, Alalu cometió un abominable crimen, la hombría de Anu, mordió y se tragó, la muerte es el castigo, entonces Alalu admitió su delito, pero intento defender hasta el último momento, cuales habían sido sus motivaciones. Yo Alalu, descubrí en un planeta extraño la salvación de Nibiru, se me prometió que volvería a Nibiru, para reponerme en justicia en el trono, después vino Ea a la tierra, el que por compromiso fue designado, el siguiente para reinar en Nibiru, después vino Enlil, reivindicando la sucesión de Anu, después vino Anu a suertes engaño a Ea, Enki el señor de la tierra fue proclamado, para ser el señor de la tierra, no de Nibiru, después se le concedió a Enlil el mando, al distante Abzu fue relegado Enki, el pecho me ardía de vergüenza y furia, después Anu puso su pie sobre mi pecho, sobre mi dolido corazón, estaba pisando, entonces Anu interrumpió la confesión.

Por la simiente real y por la ley en justa lucha gane el trono, mi hombría mordiste y tragaste, para interrumpir mi linaje. Todos los lideres sentenciaron a muerte a Alalu, con gritos de indignación, tan solo Enki se mantuvo cauto y exigió piedad, también el piloto Anzu se unió a Enki, pidiendo tan solo que lo encarcelaran hasta su momento final, pero la decisión final solo vendría de la mano de Anu, quien ahora además de ser víctima de Alalu, también sería su verdugo. Morir en el exilio, que esa sea la sentencia, dijo Anu, sorprendidos los jueces se miraron unos a otros, no entendían lo que Anu estaba diciendo, ni en la tierra, ni en Nibiru será el exilio. Lo que Anu propuso fue llevar a Alalu hacia Marte, y abandonarlo a su suerte en sus áridas tierras. Anu pensó en Marte, porque estaba en sus planes, levantar una gran base marciana, una estación de paso para recibir los embarques de oro de la Tierra.
Anu ordenó que la nave que le regresaría a Nibiru se detuviera antes en Marte, para abandonar ahí a Alalu. Solo en un planeta extraño, exiliado estará hasta su ultimo día, pero cuando la nave llego a Marte y desterraron a Alalu, el piloto Anzu se ofreció voluntario, para asistir al enfermo Alalu, hasta el momento de su muerte, de este modo le prestaría su ayuda ante aquel horrible final, Anu se sintió tan conmovido por aquel gesto que le alimentó  hasta el momento en que vendrían a recogerlo. La promesa que le hizo Anu a Anzu, fue que cuando regresaran por él, construirían la estación de paso y le nombrarían comandante en jefe de dicha base operativa. Desde la Tierra enviaron una solicitud de ayuda hacia Nibiru, los Anunnakis que habían colonizado la tierra sentían fuertes jaquecas y se quejaban de la pésima calidad de los alimentos. Enlil pidió ayuda médica y asistencia para los enfermos y se sentía sofocado por el fuerte calor que azotaba las tierras del Edim, razón por la cual solía a acudir a zonas montañosas y frescas, para recuperarse. Desde Nibiru partió una nave con cincuenta Anunnakis más, la nave estaba comandada por la oficial en jefe Ninmah (la dama elevada), o también conocida como Ninhursag, la hermanastra de Enlil y Enki.

Mientras la nave de Ninhursag, se dirigía a la Tierra, se recibió una señal de socorro procedente de Marte, supusieron que se trataba de Anzu, pedía ayuda, probablemente debido a la falta de alimento, pues aún seguía en Marte desde el destierro de Alalu. Cuando aterrizaron encontraron el cuerpo desvanecido de Anzu, postrado en una arenosa región marciana, completamente desnutrido y sin signos vitales, Anzu estaba literalmente sin vida, pero Ninhursag experta en reanimación, le aplico un remedio para recuperarlo, sacó el pulsador de su bolsa, lo dirigió sobre el latido del corazón de Anzu, sesenta veces dirigió el emisor, en la sexagésima ocasión, Anzu abrió los ojos y movió los labios, con mucho cuidado, derramó agua de vida sobre su rostro.

Los Anunnakis eran expertos y eruditos en biomedicina y en animación, ese tipo de milagros médicos, eran conocidos en la antigüedad como dones divinos que permitían la resurrección de los muertos, un conocimiento que solo Enki y unos pocos conocían, y que lograron prodigarse especialmente en el antiguo Egipto. Cuando Anzu recuperó el aliento, le contó a Ninhursag cual había sido el destino final de Alalu, trastornado describió una muerte espantosa, les contó que poco después de a haberles abandonado en Marte, Alalu empezó a sufrir unos terribles dolores, contra los cuales no podía hacer nada para ayudarlo y mientras aquel acido lo estaba disolviendo por dentro, Alalu gritaba entre convulsiones, mientras vomitaba restos de intestinos.
En una gran roca oculta el cadáver de Alalu, así les dijo Anzu, ellos lo siguieron hasta la roca, quitaron las piedras, entraron en la cueva, dentro encontraron lo que quedaba de Alalu, el que una vez fuera rey de Nibiru, yacía ahora en una cueva convertido en una pila de huesos. Entonces Anzu pidió que antes de irse, levantaran un monumento, en honor al que había sido un día, rey de Nibiru, cubrieron la entrada de la cueva con piedras, sobre la gran montaña rocosa tallaron con rayos la imagen de Alalu, lo mostraban llevando un casco de águila, y le dejaron el rostro descubierto, que la imagen de Alalu mire para siempre hacia el Nibiru que gobernó, y hacia la tierra cuyo oro descubrió.

Después de eso llegaron veinte Anunnakis, eran los dioses menores Igigi quienes, a partir de ese momento, trabajarían en la construcción de una estación de paso, y Anu cumpliendo su promesa, nombro a Abzu comandante supremo para dirigir ese proyecto.
Con todo esto, las tablas sumerias dicen que Alalu fue enterrado en Marte, y su tumba tiene forma de cara gigante.


 
Pirámides de Giza, planeta Marte y el cinturón de Orión
 
Las tres mayores pirámides de la meseta de Giza (Keops, Kefrén y Micerinos) están alineadas siguiendo un patrón del cielo, imitando a las tres estrellas que forman el cinturón de Orión.
A diferencia de otras pirámides como las de Saqqara, no hay inscripciones dentro de las pirámides de Giza. En opinión de Buaval, esto es una anomalía y presenta un desafío para comprender el propósito del Complejo de la Pirámide de Giza.
Como tal, una de las herramientas disponibles para ayudarnos a comprender el propósito del Complejo de la Pirámide de Giza son las inscripciones encontradas en otras Pirámides que explican el propósito de la estructura de la Pirámide.
Los Textos de las Pirámides pintan un retrato de lo que se ha llamado una ‘Religión de las Estrellas’ egipcia. En pocas palabras, en el núcleo de las creencias religiosas del antiguo Egipto estaba el concepto del viaje espiritual del faraón resucitado a la Constelación de Orión para reunirse con los antepasados después de completar su estancia en el inframundo o Duat.
Desde el punto de vista de Buaval, es del destino final del faraón en la Constelación de Orión de acuerdo con los Textos de la Pirámide que podemos entender el propósito del Complejo de la Pirámide de Giza.
Hay tres razones principales para conectar el complejo de la pirámide de Giza con la idea de apoyo de la constelación de Orión de que las pirámides de Giza son una réplica de las tres estrellas que forman el cinturón de Orión.
En primer lugar, todas las Pirámides apuntan hacia la Vía Láctea, en la que se encuentra el Cinturón de Orión.
Además, la Pirámide más pequeña de las tres que componen el Complejo de Giza está desalineada de una manera que coincide con la disposición de las tres estrellas que componen la Constelación de Orión.
Buaval también cuestiona si es mera coincidencia que el Complejo de la Pirámide de Giza y la Esfinge hubieran estado alineados con el Cinturón de Orión en 10, 450 a. C.
Por último, pero no menos importante, está la cuestión de las pirámides inexplicables, que coinciden todos en la dirección de Orión.
En general, este conjunto de coincidencias sugiere que el Complejo de la Pirámide fue construido como un Portal de Proyección para el Alma del Faraón a la casa de los Ancestros en la Constelación de Orión, como se indica en los Textos Religiosos Egipcios más antiguos encontrados en la Pirámide en Saqqara.
Sobre esta base, parecería más plausible considerar las Pirámides como una réplica funcional del Hogar Ancestral del Faraón en las tres estrellas del cinturón de Orión en lugar de un símbolo destinado solo a celebrar la Majestad Imperial del Faraón.
La arqueología convencional no acepta la conexión de Orión, y los argumentos en contra incluyen la sugerencia de que las Pirámides están realmente alineadas y no desalineadas para reflejar las tres estrellas del Cinturón de Orión como lo sugiere Buaval.
Después de examinar el complejo mitológico en la base de las construcciones sagradas, las similitudes entre las estructuras marcianas y los monumentos egipcios quedan por aclarar. ¿Qué civilización avanzada construyó las pirámides en el planeta rojo inmediatamente después del cataclismo? ¿Fue la misma que vino a la Tierra para replicar su asombroso conocimiento? Hoagland, que ha realizado una serie de estudios geométricos y matemáticos en profundidad sobre la llanura de Cydonia, ha descubierto que la pirámide principal del sitio está perfectamente alineada a lo largo del eje norte-sur del planeta, mientras que todo el complejo parece orientado, casi ceremonialmente, hacia la Esfinge. Al resaltar también el contraste fotográfico en la imagen del rostro, a través de una asamblea particular, obtuvo la representación de una cabeza de león y un rostro del Homo Erectus, un homínido que data de hace 500.000 años. El investigador llegó a la conclusión de que el planeta Marte estaba habitado en ese momento por una civilización evolucionada en posesión de una geometría sagrada para construir templos imponentes, similares a los de la Tierra, que contenían el secreto del universo. Tal vez un pueblo estelar que adoraba a Leo. El escritor británico Brinsley Le Poer Trench, un estudioso del fenómeno OVNI, colocó el Edén bíblico en el planeta rojo, afirmando que los querubines que custodiaban la puerta de entrada eran en realidad las dos lunas artificiales de Marte, Fobos y Deimos. Un mito egipcio describe el lugar donde vivían los dioses, “una hermosa región fértil, donde el trigo blanco y la cebada roja crecían exuberantemente a gran altura, y donde los canales eran numerosos y llenos de agua….”. Un día, quizás, podremos levantar el velo de misterio que rodea a Marte, quizás descubriendo que nosotros mismos fuimos parte de esa espléndida civilización lejana, “si tan sólo tuviéramos la humildad espiritual para aceptar que incluso un planeta muerto puede hablarnos”.
Los tres volcanes que existen en Marte, junto al más grande Mons Olympus, son Ascraeus Mons, Pavonis Mons y Arsia Mons. La distancia entre dos volcanes continuos, medida desde los centros de los cráteres, es de aproximadamente 800 km; Su base se extiende sobre unos cientos de kilómetros, mucho menos que los 600 km de Mons Olympus.
El cinturón de Orión tiene estrellas más grandes que se llaman Al Nitak, Mintaka, Al Nilam. Como una nueva nota, estos nombres posiblemente pueden estar relacionados con los ríos Tanai (Nitak por methatesis), Mintaka (un río cuya fuente está cerca del paso Mintaka al norte del valle de Hunza en Pakistán, que termina como Tarim en el desierto de Lob Nor) y el Nilo. Estos ríos parecen definir el área bajo el control de Sem, Cam, Iafet, los tres conocidos hijos de Noé. La constelación de Orión es una de las más espectaculares del cielo nocturno. A ella pertenecen algunas estrellas muy brillantes como Rigel, Betelgeuse y Bellatrix.

 

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