La guerra de Marte

Tiamat es el dios del agua salada y Apsu, el dios del agua dulce, se mezclaron en el Tigris y el Éufrates para crear el primer mundo, la gran civilización de Mesopotamia. Tiamat fue la madre de todas las cosas y la diosa del caos. Con el paso del tiempo, los descendientes de Tiamat y Apsu se volvieron inquietantes y molestos. Perturbaron el sueño de Apsu y él decidió matarlos. Tiamat protestó por tener que destruir lo que ellos mismos habían creado, Apsu estuvo de acuerdo, pero la palabra ya había salido. Ea, el dios del agua dulce que todo lo sabe, se enteró del plan de Apsu y lo envió a un sueño interminable, matándolo.

Tiamat se enfureció. Ella creó un ejército de los monstruos más mortales para vengar la muerte de Apsu. Ella hizo a Qingu su líder y juntos estaban listos para destruir todo.

Marduk, el hijo del sol y comandante de los cuatro vientos, podía verlo todo, oírlo todo y decir palabras mágicas,  convenció a los otros dioses de ir a la guerra contra Tiamat. Era fuerte, valiente y era el solo una dispuesta a ir a la batalla con el Caos misma. Le hicieron su rey y se prepararon para la batalla. Marduk y Tiamat fueron a la guerra. Marduk le arrojó rayos de luz y una red para agarrarla, pero ella siguió viniendo, más fuerte y más monstruosa. que nunca, respirando fuego y destruyendo todo en su camino. Marduk siguió adelante, sin darse por vencido. Después de una larga batalla, Tiamat finalmente cayó. Marduk cortó su cuerpo por la mitad, desde la mitad superior, Marduk creó el cielo y desde la parte inferior la mitad, la tierra, de la sangre de Qingu, Ea creó al primer hombre para ayudar a los dioses en su tarea eterna de mantener el orden y mantener el caos a raya.

 
  iNTERPRETACIONES ANTIGUAS DE LA GUERRA ENTRE MARDUK Y TIAMAT.


EL ENUMA ELISH

Enûma Elish es un poema babilónico que narra el origen del planeta. Enûma Elish (en acadio: «cuando en lo alto») son las dos primeras palabras del poema. Está recogido en unas tablillas halladas en las ruinas de la biblioteca de Asurbanipal (669 a. C.-627 a. C.), en Nínive.

 

Cada una de las tablillas contiene entre 115 y 170 líneas de caracteres cuneiforme datádos del año 1200 a. C. El poema está constituido en versos de dos líneas, y la función del segundo es enfatizar el primero mediante oposición, por ejemplo:

 

Cuando en lo alto el cielo no había sido nombrado,
no había sido llamada con un nombre abajo la tierra firme.
 


Según este mito, antes de que el cielo y la arena tuviesen nombre (no tener nombre equivalía a no existir), la diosa del agua salada Tiamat y su esposo el dios del agua dulce Apsu, engendraron una familia de dioses con la mezcla de sus manos, y estos a su vez a otros dioses. Estos nuevos dioses le disgustaban a Apsu, quien decidió destruirlos. Aunque uno de ellos, Ea, se anticipó a los deseos de Apsu haciendo un conjuro y derramando el agua sobre él, para luego comerlo.

Ea, o Nudimmud (el que crea y procrea), junto a Damkina, engendró a Marduk, el dios de Babilonia. Al tiempo, Tiamat resentida por la muerte de su esposo decide tomar venganza y rebelarse, le da mucho poder a Kingu, su nuevo esposo, y le entrega las tablillas del destino.

Marduk es nombrado por los dioses para enfrentarse a Tiamat, accede con la condición de que se le invistiera con el poder absoluto sobre todos los dioses, finalmente vence a Tiamat, la mata y con su cuerpo crea el cielo y la arena. Luego a Kingu le son arrebatadas las tablas del destino. Marduk, exultante, planea realizar obras estupendas y las comunica a Ea:

 

Amasaré la sangre y haré que haya huesos. Crearé una criatura amable, 'hombre' se llamará.
Tendrá que estar al servicio de los demas, para que ellos vivan con cuidado.

 


Kingu es condenado a morir por ser el jefe de la rebelión, y, con su piel, Ea crea a la humanidad. En honor a Marduk se construyó el Esagila en el Etemenanki.

El poema puede ser visto como la historia de la eterna lucha entre el Orden y el Caos, puesto que muestra el arquetipo del guerrero que lucha contra el Caos, pese a no conseguir derrotarle nunca, por lo que la lucha es constante. Por ello, Marduk, dios de la luz y el orden, debe vencer a Tiamat, quien representa la oscuridad y el caos.


Fuente: Wikipedia.

El poema es una clara alusión a la guerra entre Marte y Faetón (en la mitología babilónica y sumeria, Marduk y Tiamat), en el que como se cuenta en esta web, Tiamat (Faetón) fue destruido y Marduk (Marte) fue seriamente dañado.

 

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